‘El lugar del secreto’ desde el Faro de Mesa Roldán

Coordenadas: 36°56′30″N 1°59′46″O
Altura s.n.m.: 222 m.
Altura s. tierra: 12 m.
Alcance: 22 millas naúticas
Torre: octogonal blanca
Ciclo de destellos: característica GpD(4)=20s. (grupos de 4 destellos cada 20 segundos)

Gracias a Mario, a Rafa, a Conchi, a Laura, a Abby, a Juan Carlos y a Puri.

19, 20 y 21 de mayo de 2017

En este taller he aprendido algo que en las diferentes veces que he subido a Carboneras no me había dado cuenta. Sigo creyendo en el regalo de la contemplación como herramienta de conocimiento. Aprendo cuanto más miro, pero sobre todo cuanto más me entrego a mirar. Esta manera de hacer fotos cada vez se instala más en mí. Mirar. Y estar entregado a mirar.

Cuando empecé con el proyecto Escuela Faro me llevaba una pasión o una especie de pulsión. Sabía que esa era la Escuela, pero poco más. Que esas torres encerraban historias y habían sido testigos de todos los comportamientos del mar. No sé qué tiene el mar pero es algo que miraría sin acordarme del descanso. Se instala una especie de reconciliación. Una especie de estado del Todo. Y el taller se convierte en Ser y parece que todos estamos de acuerdo sin negociarlo.

Terraza del faro de Mesa Roldán, amanecer. FOTOGRAFÍA Conchi Puerta

Terraza del faro de Mesa Roldán, amanecer.
FOTOGRAFÍA Conchi Puerta

Igualmente me empeño en llevar el proyector, las fotos y las palabras. Y que los alumnos traigan sus cámaras. Pero cada vez me doy más cuenta de que la enseñanza está en dejar que los silencios se instalen. Eso lo he aprendido como profe. Como fotógrafa he aprendido que mi fotografía está en el fuera de campo y que no pasa nada si no quiero coger la cámara. Y como persona he aprendido que hay otras personas, que vienen, que creen, que hacen posible que esto se llame Escuela Faro.

Al principio solo veía la metáfora o metáfaro (y metafaro) de la luz. Pero en cada taller aparecen nuevos aprendizajes que nos hacen ser conscientes de nuestro momento presente. De nuestra suerte. Muchas gracias a todos, ha sido una hermosa experiencia vivir con vosotros en el faro. Me voy con un respeto mayor por la luz, la que hace nuestras fotos, la que nos alumbra. Y el secreto sigue siendo secreto, solo sabemos que está en la Fotografía.